Mujer de páginas compartidas, mujer de berrinches frecuentes que nunca llegan a escucharse, Mujer de dramas silenciosos y penurias infinitas. ( De las que solo habla el alma. ) Te has marchado con la pagina 146 y con mis manías reclusas. Algún día entenderás por que insistí tanto en tomar algo que al final no me pertenece, por que siempre fue tuyo. Entonces, tendré que vivir en este pequeño manicomio, los años que me resten, con un libro al que le falta un cuartico de alma pa´ ser libre, destinándome a saltar como un niño sobre un charco con sus zapatos rotos, desde la pagina ciento cuarenta y cuatro hasta la ciento cuarenta y seis. Reviviéndote en los renglones que no tengo y se que faltan ( podrían ser catorce o dieciséis. ) Entonces, este, como mi mal eterno, merece ser contado para memoria de todos y sufrimiento del lector frecuente de este mi libro, que siento tan mio como el mismo autor, al que despojé de su paginita amarillenta y casi desecha en la que jugué a ser Dios en s...
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Narraciones cuando ella me falta
